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Educación Financiera

Crédito

 ¿Qué es un crédito?

Es una operación financiera donde una persona (acreedor) presta una cantidad determinada de dinero a otra persona (deudor), la que se compromete a devolver en el tiempo o plazo definido de acuerdo a las condiciones establecidas para dicho préstamo más los intereses devengados, seguros y costos asociados si los hubiera.

Existen varios tipos de créditos, los que varían de acuerdo a la institución y además de la necesidad de la persona.

  • Crédito de Consumo: préstamo a corto o mediano plazo que sirve para adquirir bienes o cubrir pago de servicios.
  • Crédito Comercial: préstamo que se realiza a empresas de distinto tamaño para la adquisición de bienes, pago de servicios de la empresa o para refinanciar deudas con otras instituciones y proveedores a corto plazo.
  • Crédito Hipotecario: dinero que entrega la institución financiera para adquirir una propiedad ya construida, un terreno, para la construcción de viviendas, oficinas y otros bienes raíces; con la garantía de la hipoteca sobre el bien adquirido o construido. Normalmente es pactado para ser pagado en el mediano o largo plazo (8 a 40 años, aunque lo habitual son 20 años).
  • Crédito Automotriz: es un crédito que se otorga con la finalidad de adquirir un auto. Se puede solicitar ante una institución financiera o en la división de financiamiento de la automotora en la que se planea comprar el auto. Algunos préstamos automotrices pueden incluir hasta el seguro del auto.

Uno de los créditos más solicitados es el crédito de consumo, que es ofrecido a través de distintas plataformas como televisión, correo electrónico y ofertas telefónicas; pareciendo muy fácil de obtener y muy tentador, especialmente cuando estás en apuros o quieres llevar adelante un proyecto familiar.

¿Qué se requiere para acceder a un crédito?

Para acceder a un crédito de consumo se requiere de una evaluación de tus finanzas personales para saber si puedes adquirir este nuevo compromiso de pago. 

Si tus ingresos son mayores a tus egresos puedes comprometerte a pagar una cuota menor o igual a ese excedente; por el contrario, si tus ingresos son prácticamente iguales a tus egresos, no es aconsejable que te endeudes porque es muy probable que al tomar el crédito tus gastos superen a tus ingresos.

Lo primero que siempre debes considerar es:

  • La real necesidad del crédito, ya que el error más habitual es tomar un crédito -que no necesitamos- sólo porque se nos presenta como una oferta o una oportunidad imperdible.
  • Las características del crédito y cotizar en varios lugares hasta encontrar la mejor combinación de monto y plazo total del crédito (monto de cada cuota pactada multiplicado por el número de cuotas), ya que incluye todos los conceptos por los que estás pagando como intereses, seguros y la CAE (Carga Anual Equivalente) que permite comparar de manera más adecuada. 

Considera los siguientes consejos:

  • No pidas más dinero del que necesitas: siempre será importante hacer un presupuesto para ordenar tu vida financiera y poder planificar según la priorización de tus necesidades.
  • Anticípate a los imprevistos: siempre un imprevisto alterará el orden de tus finanzas debido a que suceden inesperadamente.

Cuando tienes un imprevisto debes evaluar todos los costos directos e indirectos que tendrá, y una vez hecho esto sabrás cuánto dinero te significará y la manera en cómo deberás solventarlo; ya sea de tus ahorros o bien evaluando la mejor alternativa de un crédito. 

  • Aumento de cupo: hay aumentos de cupos que pueden parecer muy atractivos pero que no necesariamente son sinónimo de algo bueno para tu salud financiera.

Es importante entender que contar con un cupo mayor en tu tarjeta de crédito o línea de crédito no significa que dispongas realmente de un ingreso extra; por lo que en caso de utilizarlo estarás adquiriendo una deuda mayor que deberás pagar con ingresos futuros.

Un error muy común es pensar que si te ofrecen más cupo significa que es porque estás en condiciones de pagarlo.               Recuerda que sólo tú eres el responsable de tus deudas.

  • Sé responsable: en las tarjetas de crédito y línea de crédito paga siempre el total facturado con la finalidad de que la deuda se pague lo antes posible y así no arrastrar eternamente deudas en las tarjetas.

El realizar el pago mínimo de las tarjetas no baja la deuda ya que sólo se pagan los intereses, por lo que permanecerás endeudado y tendrás que pagar nuevos intereses.

Si tienes deudas repartidas en distintos lados es recomendable consolidarlas en un sólo crédito con tal de pagar una sola cuota y bajar la carga financiera, y así dejar de utilizar los otros productos hasta no terminar de pagar esta única deuda.

Las tarjetas son una forma fácil y rápida de obtener dinero pero debes tener claro que a veces puede ser más caro que otros tipos de créditos.

  • CAE (Carga Anual Equivalente):  es un indicador de la carga financiera que permite comprar créditos.

La CAE considera todos los gastos y costos del crédito, y los expresa en un sólo porcentaje que permite compararlo con otras empresas que ofrecen el mismo crédito.

Siempre debes fijarte que los créditos sean en un mismo plazo y sobre un mismo monto. Elige la CAE más baja.

  • Cuota chica, cuesta más caro: hay que pactar las cuotas necesarias  y que tengan un monto que puedas pagar. Debes tener presente que mientras más chica la cuota, más largo es el plazo de pago y más caro será el crédito. Pregunta siempre y compara el valor total del crédito con los meses de gracia y de no pago, ya que estos generalmente generan costos.